El día 10 de enero cumplí mi cuarto mes aquí, ya ha pasado un tercio de mi aventura. He pasado muy buenos momentos, aunque también hay días que he estado más triste porque echaba de menos a mi familia y amigos. Por suerte cada vez tengo más y mejores amigos aquí, que me ayudan a disfrutar de la estancia.
El día 3 de enero por fin tuve en mis manos la caja que me envió mi familia con mis regalos de Navidad y de Reyes. Ellos me habían puesto en qué día tenía que abrir cada regalo, pero como llegó tan tarde decidí esperar hasta Reyes.
Ese día estuve ayudando a la madre de la familia a envolver los regalos para que los pudieran llevar a Tahoe al día siguiente. Ella metió en mi caja los regalos que eran de su parte para mí, porque yo me quedaba en San Francisco a pasar el fin de semana.
Aquí os dejo una foto para que veáis lo aplastado que llegó mi pobre caja, por suerte todo lo de dentro estaba bien.
El viernes fue un día muy tranquilo, pasé la mañana leyendo y a la tarde estuve hablando con mi Ama por skype. Mientras hablábamos decidí colocar los regalos de forma bonita para tenerlos preparados para Reyes. Así es como quedó.
Parece que fui muy buena, tuve muchos regalos :D
El día 5 quedé con una amiga brasileña para tomar un café (para mi "hot chocolate") y estuvimos toda la tarde hablando. Ese día me puse el despertador para que sonara a las doce de la noche por si acaso me quedaba dormida, porque había quedado en abrir los regalos cuando mi familia se despertara, pero me despertó la llamada de mi hermana por el skype. Al parecer se despertaron un poco antes y estaban impacientes por abrir los regalos. Los abrimos y luego me estuvieron dando envidia con que iban a comer roscón y chocolate caliente. Me dieron mucha envidia, con lo que me gusta a mí desayunar eso.
Para que podáis ver cuales fueron mis regalos, la primera foto es de parte de mi familia, y la segunda de parte de la familia con la que vivo aquí. Me gustaron mucho los regalos y me hicieron muchísima ilusión. Menos mal que me regalaron un pantalón, porque desde que he llegado se me han roto tres.
El día 6 invité a la misma amiga a comer, hice una tortilla de patata, que me salió riquísima, y puse un poco de chorizo. Después fuimos a Twin Peaks, nos acercamos en autobús, pero también tuvimos que subir unas cuestas andando, así que llegamos un poco cansadas. Esto me recuerda a un comentario que hizo un niño que es amigo de la familia un día que estábamos subiendo una cuesta muy empinada "¿Sabes cuál es mi tipo preferido de cuesta? Mi tipo preferido de cuesta es la que baja" XD He de decir que también esa es mi tipo preferido de cuesta.
Una vez allí sacamos unas cuantas fotos, las vistas son impresionantes desde allí, se ve toda la ciudad, merece la pena subir.
El viernes 11 de enero fuimos a Lake Tahoe y tardamos siete horas y media en llegar, cuando lo normal suelen ser tres y media. Había habido un accidente en la autovía, por lo que decidimos salirnos de ella para ir un poco más rápido, yo iba indicando por donde teníamos que ir según veía en el móvil. Dos veces nos pasó que íbamos en el carril de la derecha y más adelante era obligatorio para los que íbamos en ese carril girar a la derecha, pero como nos dábamos cuenta justo en el cruce, seguíamos adelante, en esos momentos entendíamos porqué casi todos se cambiaban al carril de la izquierda. La segunda vez que pasó nos paró la policía. El niño mayor decía que era muy simpático, pero como decía la madre, sí, después de poner la multa.
Por el camino paramos a cenar en Aurbun y después tuvimos que poner las cadenas para poder seguir. Ya puedo decir que sé poner las cadenas XD
El sábado fuimos a esquiar, hacía muchísimo frío, a la mañana marcaba -22ºC. Por suerte según pasaba la mañana mejoró un poco y no se estaba muy mal. Ese día lo pasé muy bien.
El domingo hizo aun más frío, marcaba -27ºC. Esquié un poquito y saqué unas fotos de las vistas que hay desde arriba de la estación, desde donde se puede ver el lago.
El día 14 empecé la nueva evaluación de ingles. Hay mucha, demasiada gente en clase, pero el profesor parece ser bueno. Lo que más me gusta es que sigo estando con muchos compañeros de clase de la pasada evaluación.
El martes el niño pequeño se enteró que su hermano iba a ir a una fiesta de cumpleaños a la que él no podría ir. Se puso a llorar y en tan solo un minuto su padre le propuso hacer entre ellos una mini fiesta de cumpleaños de mentira. Pero cuando se dio cuenta que no había dicho nada de invitar a amigos el niño se puso a llorar otra vez, y en otro minuto ya podía invitar a amigos e iban a tener tarta. Me quedé sorprendida con la capacidad de convicción que tiene, y sin dar ningún argumento y casi sin decir nada. La verdad es que cada vez que pienso en esto me hace mucha gracia la situación, quien pudiera conseguir tanto en tan poco tiempo :D
El miércoles la madre se fue a Asturias a pasar unos días con su familia. Aunque lo que quiero contar de este día es que a las 6 de la tarde ya había terminado de cenar, me quedé mirando la hora pensando "no es posible, si parece que es más la hora de la merienda". Normalmente cenamos algo más tarde, pero creo que como ahora solo tenemos padre americano en casa, sus costumbres se imponen aun más. También he de decir que los niños suelen estar metidos en la cama a las 8, y muchas veces ya con la luz apagada, así que no solemos cenar mucho más tarde, pero haberlo hecho antes de las 6 me dejó un poco sorprendida.
El sábado 19 fue la fiesta de cumpleaños de mentira, al que decidieron cambiar el nombre por el de "Cake Party". El viernes alquilamos una película antes de ir al cole, y al salir fuimos a comprar la tarta para la fiesta.
Esa noche salí con unas amigas de fiesta, fuimos al club "Vessel". Para no tener que pagar, nos apuntamos a la lista de huéspedes. Lo hicimos a través de internet, la única condición era ir antes de las 11 de la noche, lo que no es muy difícil teniendo en cuanta a que hora termina la fiesta aquí. Estuvimos un rato en Union Square porque unas querían beber antes de ir al club. Aquí hay que beber a escondidas, son muy estrictos con el alcohol, tanto que no puedes llevar ninguna botella de alcohol abierta en el coche.
Cuando fuimos al club fue como de película americana, dijimos que estábamos en la lista (ahora las listas no son en papel, son en un iPad) y pudimos pasar. No nos gusto mucho la música, era todo el rato igual, era música techno, mucho pum, pum pum. Había tantos graves que cuando salimos a la calle el suelo vibraba mucho, y no era un terremoto. Cuando salimos del local una señora nos preguntó si estábamos en la cola. Le dijimos que no y que no merecía pagar los $20 que tendría que pagar por entrar. Dijo que no iba a pagar nada por entrar, pero no le dejaron entrar por la face. Resulta que íbamos en la misma dirección, y cuando pasamos junto a otro club dijo que conseguiría que todas pasáramos, que conocía a alguien. Le estuvo dando la tabarra a uno de los porteros, pero lo único que conseguía era que nos dejaran pasar antes que los de la cola y pagando 15 dolares en vez de 30. Así que decidió que no y lo intentó con el siguiente club. En este la entrada era más cara aun, $35. Aunque no consiguió convencer al portero, decidió que iba a pagarnos la entrada a nosotras (en ese momento eramos cuatro) y a su amiga. Nosotras dijimos que no, pero insistió tanto que al final accedimos. Nos metimos en el local sin esperar la cola y pago las seis entradas. Lo que hace el alcohol, pasar de no querer pagar 20 dolares a pagar 14 por unas desconocidas, porque la otra parte lo puedo entender, pero lo nuestro no. Lo más gracioso del asunto es que no estuvimos ni media hora allí. Decidimos irnos antes y dejamos a las dos mujeres allí. No me gustaría estar en su situación al día siguiente y darme cuenta de todo el dinero desperdiciado. Por suerte para mi, solo es una anécdota que contar.
El domingo tuvimos en meeting de au pairs. Fuimos a Union Square y estuvimos hablando un buen rato. Hacia mucho calor, se nota mucho cuando no hay viento y da el sol, calienta mucho, eso si, en cuanto se va el sol hay que abrigarse.
El día 21 era festivo para mucha gente menos para mí, tuve que trabajar, aunque no estuvo mal. Fui al skatepark con los niños. Mientras uno patinaba yo intentaba que el pequeño aprendiera a mantenerse de pié sobre el skate, pero en seguida se aburrió, al parecer no le gusta mucho, y decidió que era mas divertido que nos pasáramos el skate con el pie, casi como si fuera un balón. Estuvimos jugando un rato en los columpios y cuando nos fuimos el niño mayor me dejó un poco su skate, y aunque no patiné casi nada, disfruté de lo poco que hice. A ver si vamos otro día y puedo patinar un poco más. Hacía tanto que no patinaba que ya casi no recordaba lo que se sentía :)




